martes, 15 de enero de 2019

Antes de cruzar

Tengo miedo
de no volver a verte.

No quiero cruzar solo.

Ni sentir frío.

Ni sentir dolor.

Ni sentirme indefenso
cuando haya cruzado.

Jurame que habrá luces.

Que me ayudarán
ángeles de mil plumas.

Que no sentiré el vacío de la inexistencia.

Jurame que no lloraré.

Que mis gritos no caerán
al abismo.

Jurame que será fácil,
que hasta yo puedo conseguirlo.

Jurame que la poesía sobrevive.

Jurame que hay algo con sentido.

No me cierres los ojos
cuando mi cuerpo empiece a no ser nada.

Déjame que vea.
Déjame un beso.

Siento el dolor eterno
que siente el preso,
y la sangre presa de sus venas
cuando exhala apenas,
el sueño de ser libre .

Dejaré pulsos de fondo
para cubrirte las penas,
y abrigarte las ausencias,
y entonces,
naceré de un recuerdo
de una mañana tonta;
No seré ya carne
sino memoria tuya ;
-libre por destino-
le daré azul al poeta,
verde al campo
oro al camino.

Llevaré bellezas, ideas, sensaciones.
Mi libertad no conocerá límites,
y en ella,
echaré de menos
las cadenas que me ataron
a este verso.








lunes, 14 de enero de 2019

¿Tú qué haces aqui?


Respondo:

Yo no quería verte levantar.
No quiero nada de tu nombre.
Tu existencia no es nada.

Tu silencio condena
en las altitudes más frías,
y de ellas eres esclavo,
cómo lo soy yo de mis versos
cuando acudo a ellos
para gritar a la memoria;
-desvanecida suerte
del que pudo vivir-

Yo no fui soldado.
La sangre que derramé,
la derramé por que quise,
y nadie me quitó nada
que no fuesen ilusiones.
Arrebaté el sentido a la suerte,
y por soñar poesía,
soñé toda mi vida
para soñar que todavía,
existen sensaciones.

En el tiempo compruebo
que la humanidad sigue
sin saber a dónde camina.

En este momento
compruebo que sigue
palpitando el verso al alma,
que los poetas no se han olvidado
de cómo sacudir las arterias ,
y en un beso, aún se reciben,                            dos almas confundidas.

Alzo la voz con los corintios
y le devolvemos a Pablo
toda su primavera.








La locura

Curarle las alas.

Recordarle sus canciones.

Aprender a volar con él
como lo hizo ella
- pero aún más alto -

Pasar a vuelo raso
sobre las estrellas,
para desnudarle entre ellas
la duda eterna que esconde mi sonrisa,
y la calma que lloro deprisa
para susurrarle mi existencia.
Confesar que puedo verle
donde otros solo ven un hombre,
un reflejo mal parado
aún sin brillo,
sin talento.

Yo veo pues; dos espacios inconexos,
un vacío lleno de distancias
que a colmarle no alcanzan.

Veo un puerto cada mañana,
y la infancia que perdí en los silencios.

Veo un olor a tierra
que inunda de alturas la primavera.

Veo la forma en que floreces
haciéndote hueco y plegaria,
y veo tus lágrimas inundar la muerte de colores,
y veo
el mar,
la suerte del tiempo,
la promesa del horizonte.

Alguien olvidó alguna vez la partitura
e hizo de sus manos movimiento,
y la creación fue en el aire
y en el aire la belleza,
y sus llamas fueron arte.

De entre todos;
Los necios
los oprimidos
los cansados de mirar,
grita tu voz de lobo olvidado.

Un loco piensa en ti
sin haberte conocido,
la forma en que le miras
se le antoja en aullidos
y tiene miedo,
miedo
de no soportar la noche.

Compartimos tu ausencia,
el roto despecho del abismo.

Y por compartir;
Son sus prisas las mías,
sus frustraciones,
sus intentos,
puede que incluso
por compartir,
seamos el mismo
Y él sea, lo único que tengo.