jueves, 29 de mayo de 2014

Heinrich Heine.

Ich hatte einst ein schönes Vaterland.

Ich hatte einst ein schönes Vaterland.
Der Eichenbaum
wuchs dort so hoch, die Veilchen nickten sanft -
es war ein Traum.

Das küßte mich auf deutsch und sprach auf deutsch
(man glaubt es kaum,
wie gut es klang) das Wort: "Ich liebe dich" -

es war ein Traum.

Tonta Princesa

Estúpida Muchacha que
cree que todo podría,
insensata enana, 
incrédula arpía, 
tonta princesa
de corazón vacía. 

¿ Qué se puede ver en ti?
¿ Qué se puede de tu cuerpo,
como bonito confundir?

Especialista trotadora
que todo cabalga,
que a todo hombre adora,
mentirosa compulsiva
de todos corazones rompedora,
necesito perderte de vista, 
mi mente a mi corazón no controla,
qué puedo yo hacer 
si mi corazón, a quien quiere, adora. 

Maligna gota de veneno,
que todo quieres controlar,
a coste de tus senos, 
que todo quiere dominar, 
sin obstáculos, sin frenos.

Flagrante desconocida,
demoledora de todo empeño,
por todo mal concebida 
como corazón sin dueño,
apártate de todo cuanto quiero,
apártate de nuestro sueño. 









miércoles, 28 de mayo de 2014

Perdón

Apagará el alba el ocaso de tu olvido,
arrancará las raíces de mi amor
tu desprecio aciago, 
tú seras libre,
pero yo, seguiré condenado. 

No volverán a brotar las flores, 
desaparecerá el motivo, 
morirán los chopos de Machado, 
sus naranjos, álamos y olivos. 

No son los versos más tristes los de esta noche,
no los son, pero si algo quieren decir, 
si algo quieren, es pedir perdón. 

Perdóname por haberte amado, 
por haberte hablado tantas veces, 
por soñar contigo, 
por haber en tu corazón mendigado,
por haber intentado ser tu amigo, 
por haberlo intentado todo para
que estés conmigo.

Perdón

Déjame

Déjame rogarle a Afrodita,
que no te toque con otra varita,
déjame decirle a Apolo,
que nos ilumine cuando estemos solos.
Deja que le diga a Atenea, madre de
Atenas, que si me olvidas me condenas.

Déjame que le pida a Efesto,
que te regale una armadura de carne y de hueso,
déjame decirle a Hermes, que para ti
tengo un mensaje urgente.

Déjame advertir a Zeus, de que si un rayo
suyo te tocara, yo quemaría su cielo,
déjame advertirle a Hades, de que si
en su reino te aceptara, yo le haría conocer
el infierno.

Déjame que arrase el olimpo,
déjame coronarte como unica deidad
de mi mundo, deja que una vez haya terminado,
herido, confuso y cansado,
te regale mi corazón moribundo.

martes, 27 de mayo de 2014

Me castigas

Divina ignorancia con la que me places,
divina indiferencia  con la que me fustigas,
divina es la calma con la que me castigas.

Pequeño querubín armonioso que a mi corazón
asaeteas, déjame espacio, déjame tiempo, 
cierra la veda. 

No habrá mas desengaños,
ni cumplidos, ni amores, 
ni temores, ni suspiros. 

Ya no sufriré más por tu infinita seriedad, 
por tu mortífero desprecio, por nada
que pretenda hacerme daño. 

Ya los querubines no alzan el vuelo, 
ya no hay luz en la sombra, 
ya no hay anhelos. 

lunes, 26 de mayo de 2014

Si te miro

Si te miro y te veo, sonrío, 
si me miras y me doy cuenta, 
me rio por dentro,
pero si cruzamos nuestras miradas... 

Si cruzamos nuestras miradas
 ya nada importa,
mi alma queda inmóvil, congelada y absorta, 
dulce testigo de la locura
desenfrenada que mi pecho defiende 
y que mi cabeza aborta. 

Cuando nuestras pupilas confundidas,
se funden en una mirada, 
ya sea efímera, tardía o temprana,
ya sea de amor, odio, temor o rencor,
ya no veo nada mas que a ti y a tus ojos. 

Tus ojos, tus ojos.
No hay mas puro origen de mis antojos, 
origen de mi perdición,
de mi voluntad,
de mi desgracia y 
de mi soledad. 

Cuando estoy contigo

Cuando estoy contigo puedo dominar el mundo,
cuando estoy contigo puedo hacerlo todo,
puedo conseguirlo todo contigo,
todo, menos que te quedes conmigo. 

Puedo hacer de tu vida un sueño diurno, 
puedo hacer de tu vida un sol, una flor, un guiño.

Puedo quererte sin que me quieras,
puedo vivir sabiendo que no tienes preocupaciones,
pero no puedo vivir sin ti, 
no en un mundo sin desolaciones. 

Déjame que te vea una vez al día, 
déjame dibujar tu imagen en mi mente, 
para poder recordarte, 
para que tu sigas con tu vida y 
yo pueda quererte eternamente. 

Pero, ¿ qué tienes tu?

Tienes algo que me enamora,
algo inconsciente e intenso ,
algo que me llega al alma,
algo difícil de encerrar en un verso.

Tienes algo brillante, algo cegador,
tienes el agua en mi desierto y 
el cobijo en mi montaña,
la luz que brilla en mi invierno,
el manto de hielo que calma mi infierno.

Tienes el hilo para salir de este laberinto,
tienes todo cuando admiro,
todo cuanto quiero, tanto como digo.

Dímelo tu, porque yo no puedo.

Si tuviera que encerrarte en una palabra, 
no la encontraría, 
si tuviera que definirte, 
no podría.

¿Cómo definir la sonrisa que me causas? 
¿Cómo he de describir tu cuerpo perfecto?
Dímelo tú, porque yo no puedo. 

Dime tú como defino tu esencia, 
dime tu como defino tus labios, tu cuello,
tu cara, tu presencia. 

Susúrrame al oído como debo describir tus ojos, 
cántame despacio como debo describir tu pelo,
grítame en la distancia como he de decir que
te quiero.

Dime como he de decir que por ti lo daría todo,
que por ti daría el mundo, 
que por ti son mis alegrías, mis suspiros y mis añoros
dímelo tu porque yo, no puedo. 

domingo, 25 de mayo de 2014

Qué no daría yo por ti

Qué no daría yo por ti,
qué no daría por verte sonreír,
qué no daría yo por un momento tan feliz.

No soy más que un admirador de tanta felicidad,
Intangible, inalcanzable, lejana.

Si un minuto tu me dieras,
yo te daría mi vida,
si un abrazo tu me regalaras,
yo te regalaría mi alma,
si tú me dieras un beso,
yo, yo moriría en ese instante,
orgulloso, contento y tranquilo de
haber alcanzado todo cuando deseaba.

Maldito espacio vació que separa mi deseo y
tu cuerpo, maldito tiempo infernal que pasa
tan deprisa, maldito sea lo que nos separa,
maldito sea el que nos engaña,
maldito seas tu, maldito sea yo,
maldito sea mi delirio, maldito sea mi deseo,
maldito sea mi corazón.

Miro al cielo esperando una respuesta que nunca llega,
miro al horizonte para verte llegar y me
respondes igual que el cielo, miro mi alma para verte,
Y ahí si te veo.

 Oh dios, si te veo, te veo tan claramente
en mi interior que no se si desarraigarte o si
callar,  enmudecer y morir
 para tener siempre algo de ti cerca de mi,
para hacer de esta mentira algo más feliz,
para que cuando muera y solos tú y yo estemos, 
 consiga al fin vivir. 

                                                                            

PABLO NERUDA: Poema XX

Aquí os dejo mi poema favorito de Pablo Neruda, sin duda una obra magistral que nunca caerá en el olvido y a la que tantas veces he recurrido cuando me sentía mal. 




PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,

y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".


El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Yo la quise, y a veces ella también me quiso.


En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.

La besé tantas veces bajo el cielo infinito.


Ella me quiso, a veces yo también la quería.

Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.

Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.


Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.

La noche está estrellada y ella no está conmigo.


Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.


La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.

Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.


De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.

Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.


Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis
brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,

y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Me gustas tanto

Me gustas tanto que no se respirar
sin ti, que no sé moverme sin ti,
que sin ti no puedo vivir.
Eres la alegría y la única razón
por la que mi corazón no deja de latir.

Batería infiníta de mi sonrisa,
efímero conductor de mis desgracias,
dios Eolo del amor en esta brisa,
no quisiera yo abandonar este mundo 
sin escuchar mil veces mas tu risa. 

Mil valles no nos dejan de separar.
No debes, no puedes, no quieres escucharme, 
y yo mucho menos he de atreverme a hablarte, 
pues mi corazón explotaría si alcanzara tu vida frustrar.

Cuando me tocas, consciente o inconscientemente,
un millón de ángeles cantan eufóricos en mi mente.

Necesito tenerte entre mis brazos,
necesito que seas feliz, 
conmigo o sin mi,
pero verte a ti sufrir no,
pues las penas que han brotado de tus ojos cristalinos,
como lágrimas de dios, como puñales, 
han sido duras, han sido dolorosas, han sido mortales.