jueves, 27 de abril de 2017
miércoles, 19 de abril de 2017
lo que quiso decir.
Estos días azules
y este sol de la infancia,
los naranjos arden
y el azahar huye.
Los chopos cortados,
los álamos sembrados,
las lechuzas corriendo,
las ratas volando.
El viento se queja,
el polvo le frena,
el niño se queja,
la cebolla le frena.
La música se torna ruido
las vendimias, sangrías,
los vecinos se miran;
el diablo gobierna!
Aquí venimos
los vencidos,
abridnos las puertas,
preparad las defensas.
Los arcángeles heridos,
los escudos quebrados
los tinteros teñidos,
poesía en el corazón
y llagas en las manos.
y este sol de la infancia,
los naranjos arden
y el azahar huye.
Los chopos cortados,
los álamos sembrados,
las lechuzas corriendo,
las ratas volando.
El viento se queja,
el polvo le frena,
el niño se queja,
la cebolla le frena.
La música se torna ruido
las vendimias, sangrías,
los vecinos se miran;
el diablo gobierna!
Aquí venimos
los vencidos,
abridnos las puertas,
preparad las defensas.
Los arcángeles heridos,
los escudos quebrados
los tinteros teñidos,
poesía en el corazón
y llagas en las manos.
oda a Punta Umbria
Tu arena es tiempo,
y tu realidad
una ensoñación -perpetua- ,
puramente, suciamente
te abres
a las concavidades
insurrectas de la historia,
y ese verso villano
que el mosquito buscaba
jamás huyó a la memoria;
ni tu grito marinero,
ni tus redes comunales,
ni tu polvo viejo,
ni tus perlas funerales,
ni tus cuadros de lágrimas
sucumbieron al invierno.
y tu realidad
una ensoñación -perpetua- ,
puramente, suciamente
te abres
a las concavidades
insurrectas de la historia,
y ese verso villano
que el mosquito buscaba
jamás huyó a la memoria;
ni tu grito marinero,
ni tus redes comunales,
ni tu polvo viejo,
ni tus perlas funerales,
ni tus cuadros de lágrimas
sucumbieron al invierno.
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