lunes, 27 de noviembre de 2017

Reflexión

No me ofrezcas
la rojez de tus muñecas,
ni el verso pagano
que un dia metal
se tornó villano
para juntar tus manos
y beneficiarse tu libertad.

No me digas
que será el amor,
la intriga,
las cuerdas, la espiga,
las que te acometan
borrachas de sí mismas,
y te valdrán mil penas
y la juventud esquiva.

Susúrrame el secreto
que solo tú conoces
y sentémonos juntos
arropados de la noche,
cuéntame al oido
la verdad
que encoge
el corazón a los hombres. 

Reflexión del 15 de julio de 2017 en Punta Umbría.

En esta hora,
en la que estoy
desnudo de sentimientos;
-solo frente al mar-
las dudas eternas
vuelven soñolientas,
cansadas de llorar.

¿Habré entendido
mal al corazón
y desposando
viudas negras
-quebradiza la razón-
fui mi peor enemigo,
o eso quise yo?

¿Seré algo más
que estos granos de arena,
la poesía
que explota en mis venas,
o siquiera
la sonrisa de un hombre
que un día fue niño,
y el sonido de la marea
-que nadie recuerda-
y sigue siendo el mismo.?