martes, 29 de marzo de 2016

Epitafio a Mensualidad Poética

Aquí yacen Briones y Mondaza, en la infertil tierra que ahora riegan de sabiduría ramificada, aquí descansan, sí, aquí reposan, aquí. Cavando en lo oscuro de esta cueva evocadora de recuerdos y resuelta a ser profundo destierro de su poesía de perro mora el cuerpo de Rufo, pagano ingeniero y astuto letrero que, en la estela de sus hermanos y alzando la mano, respondía  al nombre de ilustrado, un rey que nunca fue coronado.  Poco más lejos o más profundo en la memoria de Granada, victoriosa y resistente, en lo alto del Castillo, descansa nuestra Maria, la nacida por suerte pues sus palabras inundaron los ríos de los que beben. No queremos decirte donde se encuentra Paola, no queremos que la encuentres, deséala, hállala, salvemos a Lorca! Poco más abajo de la tierra, entre el horizonte de una habitación cerrada y llena de melancolías, o simplemente un poco más abajo de esta, su tierra, están Fernandez de los Ronderos y Rodriguez-Tabernero, apasionadas almas confundidas en el tiempo que no podemos asegurar que estén descansando, hoy que es día no laboral, que has venido de casualidad y has topado, querido hermano, con la cruda realidad. 

Al alba será en vano los deleites de la tierra que dejamos, 
que en cenizas vivimos y desde las cenizas os cantamos. 

lunes, 21 de marzo de 2016

Oda a Oriente Proximo

Agua silenciosa que te abres con la escolástica de tus mediocres interpretaciones, agua invocada al cetro de Moisés, ábrete una vez más para el pueblo de tu dios que se ahoga a nuestra merced, a las gentes que huyen de sus esclavizadores, de los fatales latigazos dominantes en forma de metal ardiendo, de los gases tóxicos enjaulados en la nada hasta que el viento sople a Europa, hasta que el olor de la pútrida sangre de sus iguales emane tan alto que los pinchos, los disparos, los ¨ahora nos reunimos y vemos¨ no puedan frenarlos, ábrete agua misericordiosa, ábrete, déjalos pasar, te lo ordeno como el dios de los israelitas te lo ordenó previamente, como la legítima postura que encarno para ordenarte una vez más que te abras aunque el paso sea en vano, aunque las reuniones sigan sin acabar, ábrete, tú sirves a todos, y no solo a los amos, tú sirves al viento en la  mejilla y al espadón en la mano, tú sirves a la revolución invicta de la humanidad, sea por la frente dorada, la colmena emanada de tu sacra voluntad, ábrete agua, déjalos pasar. 

martes, 1 de marzo de 2016

Ardiente Paciencia

Tengo una carencia atada a mi cintura, el insípido resquemor del que no probó lo que quiso, un cofre vacío escoltado por pertrechos soldados,  por mis versos armados, por mis legiones fieles y mi país despoblado.

Tengo un peso que me arde y me hiere y me congela y no me pesa, tengo un camino tan plagado de flores que no me gusta, no quiero ensuciar las alfombras de los débiles con mis zapatos. Quiero que la tierra de los bravos, de los valientes, de los paladines de la ardiente paciencia empape mis pies, que cada charco de barro, cada lodo impermeable, cada aciago viento enjaulado en pompas de jabón se abra a mi cambiándose y cambiándome, siendo y y haciéndome ser, queriendo parecerse a eso que tú  y yo en esta esfera de incomunicación nos gritamos sin entender.