sábado, 24 de febrero de 2018

Es mi solución

Es mi solución
la de darme respuestas
que entender no puedo,
y es mi solución
la de darme dimensiones
tan ebrias de vida
como yo de poesia.

Es mi solución
la de pasar relojes
a otras manos
más rotas que las mías,
y es mi solución
la de dar enfoques
ansiados de alegria,
la de adivinar
el pulso formidable del hombre,
y la sintonía
que los reproches
van dejando 
en el beso
jodidamente inocuo
de un te quiero olvidado.

Es mi solución
la de un loco
quebrado de tintes,
curado de espantos.

Dime tú,
con tu poesía
si pudiera ser
que algun día
aún cansado de pensar
que con una mirada valdría,
llorarán las penas
por mí ausentes ,
y serán hijas mías
-Lágrimas verdes-
que me devuelvan
entre otras cosas,
las ganas de verte.

Dime tú
con tu alma
que no existe
nada
después de esta vida,
y dime con tus yagas
que no sufre el valiente
sino el último abrazo
que se dio con el temor,
dime tú
con tus ojos robados
a qué sabe
el verso,
el beso,
a qué sabe Dios.