Tras la noche clara,
entre vientos extravagantes
navego hacia un
Guillermo que desconoce
olores y sonidos.
Mudándome en mi alma,
ingeniera de significados,
entre voces hermanas
di con una lejanía de
susurro y pecados.
Di entonces un paso,
entonces un paso bastaba.
Quise dar, apenas,
uno más, y no pude,
escapé entonces al olvido,
riéndome entre las
enseñas de un suspiro
ronco y animal,
tejiendo ideas y poesía
entre el rocío y el cristal.
entre vientos extravagantes
navego hacia un
Guillermo que desconoce
olores y sonidos.
Mudándome en mi alma,
ingeniera de significados,
entre voces hermanas
di con una lejanía de
susurro y pecados.
Di entonces un paso,
entonces un paso bastaba.
Quise dar, apenas,
uno más, y no pude,
escapé entonces al olvido,
riéndome entre las
enseñas de un suspiro
ronco y animal,
tejiendo ideas y poesía
entre el rocío y el cristal.
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