Te llenaste de significados en aquella habitación,
te llenaste de sentido y pecado, poesía y revolución.
Te evaporaste con esa presura
que solo conoce tu alma inquieta,
con esa lectura, que vacía y
predilecta, aulló en la noche su vendetta.
que solo conoce tu alma inquieta,
con esa lectura, que vacía y
predilecta, aulló en la noche su vendetta.
Dios! ya no sé si te fumo o te miro,
valga este momento mil reproches!
Dios! ya no sé si te escribo o te pinto
valga una vida lo que me diga la noche!
valga este momento mil reproches!
Dios! ya no sé si te escribo o te pinto
valga una vida lo que me diga la noche!
No hay comentarios:
Publicar un comentario