Sé que no está en mis manos
pero la amo,
sé que no me pertenece
pero mi amor crece,
miento al aire que respiro
y al deseo que perece,
miento a mi corazón,
una y tantas veces.
No soy digno de este sentimiento,
no soy siervo del destino
ni del dolor corpulento,
ni del cariño asesino.
Asiento al cruel cupido,
sonrío a la muerte
pues el capricho se ha ido,
y ahora solo queda suerte.
pero la amo,
sé que no me pertenece
pero mi amor crece,
miento al aire que respiro
y al deseo que perece,
miento a mi corazón,
una y tantas veces.
No soy digno de este sentimiento,
no soy siervo del destino
ni del dolor corpulento,
ni del cariño asesino.
Asiento al cruel cupido,
sonrío a la muerte
pues el capricho se ha ido,
y ahora solo queda suerte.
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